MEXICO | PALABRAS DEL SECRETARIO DE GOBERNACIÓN, DURANTE FIRMA DE MECANISMOS DE PROTECCIÓN A DEFENSORAS Y DEFENSORES DE LOS DDHH Y PERIODISTAS

Editor Noticiero DC |

Buenas tardes a todas y a todos.
Contador Público Mario López Valdés, Gobernador Constitucional del estado de Sinaloa, muchas gracias, de verdad, por su hospitalidad.
Estoy muy contento de estar aquí en Sinaloa. Le agradezco mucho por un lado la insistencia en la visita, porque ya nos la debíamos desde hace un rato, pero además la oportunidad para hacerlo, primero, atendiendo nuestra tarea fundamental, la que entendemos como nuestra tarea fundamental, que es la de asegurarnos que estamos haciendo todo lo necesario, todo lo que está en nuestras atribuciones, todo lo que está en nuestra responsabilidad, el orden federal y el orden estatal ,para atender el principal reclamo de los sinaloenses que es de la seguridad.

Y segundo, porque en este evento estamos además reafirmando y confirmando el reconocimiento de un problema social que estamos atendiendo, como nuestra responsabilidad, como lo dijo usted muy bien: reconociendo que tenemos tareas adicionales por hacer ante la amenaza que significa la delincuencia para nuestras libertades fundamentales.
Y en ese sentido, creo que es evidentemente un motivo muy propicio y que agradezco mucho la oportunidad de estar aquí, acompañándolo y refrendando, de una manera clara y contundente, el respaldo y el reconocimiento del Gobierno Federal al esfuerzo y la labor del Gobierno del estado en la materia de seguridad.
Agradezco también la hospitalidad del licenciado Aarón Rivas Loaiza, Presidente Municipal de Culiacán, la presencia de la diputada Rosa Elena Millán Bueno, Presidenta del Congreso del Estado de Sinaloa, porque además sé que el Congreso del Estado está considerando iniciativas muy importantes por parte del Ejecutivo estatal en la materia, y que ha mostrado un espíritu plural, abierto, democrático, también un sentido de responsabilidad.
Y estoy seguro también que ese es el espíritu de responsabilidad con el que trabaja el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Sinaloa, a cuyo Magistrado Presidente, Enrique Inzunza Cázarez, le agradezco mucho también que nos acompañe el día de hoy.
Y particularmente agradezco, desde luego, la presencia del licenciado Andrés Aguirre Aguilar, Tercer Visitador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Hemos trabajado en este ámbito muy de cerca en todo el territorio nacional con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, es una responsabilidad que desde atribuciones muy diferentes, desde luego compartimos y lo hemos hecho también con una gran transparencia, con una gran firmeza por parte de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que nosotros agradecemos porque es precisamente una palanca para el esfuerzo que tenemos que seguir profundizando en el ámbito federal.
Y desde luego también agradezco y reconozco la presencia del doctor Juan José Ríos, Presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado, para poder compartir este esfuerzo y que se reconozca como un paso adicional en el que tenemos que profundizar.
Reconozco, además, y agradezco la presencia de nuestras amigas y amigos comunicadores, dirigentes de medios de comunicación y periodistas quienes son a final del día, junto con los defensores de derechos humanos que también hoy nos acompañan y que también les agradezco, son al final del día son protagonistas de estos acuerdos que estamos suscribiendo.
Agradezco también que estén presentes aquí servidores públicos de los distintos órdenes de Gobierno y demás compañeros y amigos que nos acompañan.
Quiero iniciar con una reflexión, y aprovechar este foro que es muy importante, la celebración de este convenio es verdaderamente significativo para convocar a una reflexión.
Primero, señalando con absoluta claridad la condena categórica por parte del Gobierno Federal, que estoy seguro que es la condena de todos los mexicanos, a cualquier acto de violencia que se lleve a cabo en contra de los profesionales de la libertad de expresión.
Es una condena categórica a la que debemos de sumarnos todos, también una condena categórica a cualquier acto de violencia, a cualquier acto de intimidación en contra de los defensores y promotores de los derechos humanos.
Es terrible y lamentable que hoy día estemos presenciando esos eventos. Es nuestra responsabilidad reconocer su existencia, es pertinente ponerlos en perspectiva histórica. Hoy México es una democracia y es una democracia, precisamente, por la lucha de profesionales de los medios de comunicación, de profesionales y de servidores públicos comprometidos con las libertades y de miembros de la sociedad civil comprometidos con los derechos humanos, entre muchos otros actores políticos y sociales que han contribuido a que hoy México sea una democracia.
En el pasado, las amenazas a los defensores de los derechos humanos, las amenazas a la libertad de expresión provenían del poder del Estado; hoy las amenazas son distintas, vienen de los delincuentes, vienen de los criminales y es la labor del Estado, de ese Estado democrático, el reconocer que existen esas amenazas y el hacer todo lo que esté en nuestras manos para poder proteger a esos profesionales de la libertad de expresión, a esos mexicanos que están comprometidos con la defensa y promoción de los derechos humanos desde la sociedad civil para protegerlos, para defenderlos, para enfrentar esas amenazas de la delincuencia.
Esa es la perspectiva histórica que tenemos que dar y es obligación primaria de una democracia el reconocer que existen esas amenazas y hacer todo lo que esté a nuestro alcance para evitar esas amenazas y, por supuesto, cuando ocurran poder identificarlas, investigarlas y sancionarlas para que no haya absolutamente ningún espacio a la impunidad.
Los defensores de derechos humanos, los profesionales de la libertad de expresión, los periodistas, los comunicadores son, en ese sentido, la columna vertebral de nuestra democracia.
Son precisamente quienes nos dan a todos, como ciudadanos, un espacio para la crítica, para el debate, para la denuncia, para la defensa de los derechos y las garantías más fundamentales, para la protección ante el abuso del poder, para la protección también ante las situaciones estructurales que todavía existen de desventaja, de desigualdad.
Son un elemento absolutamente indispensable en esa construcción de una democracia más robusta y más capaz de enfrentarse, y no solamente a las disparidades de poder que existen de manera natural  en toda sociedad, sino fundamentalmente a la amenaza de la delincuencia.
Es por eso que el convenio que estamos firmando hoy, que en alguna medida se anticipa a una ley que ya nos señalaba el ex senador Mario López Valdés, podremos contar con mecanismos todavía más firmes para poder llevar a cabo esta defensa. De todas formas hoy Sinaloa, el Gobierno Federal se adelantan a ese proceso y formamos un instrumento que nos va a permitir más rápidamente atender a quienes se sientan amenazados en su labor de profesionales de la libertad de expresión y de defensa de los derechos humanos.
En esa perspectiva histórica, el reto que hoy enfrentamos es un reto muy diferente, pero es un reto en esa medida que también tenemos que enfrentar con mucha mayor unidad, con mucha mayor amplitud.
Es un reto que tenemos que enfrentar precisamente con mayor democracia, reconociendo el carácter que hoy tiene el Estado mexicano, reconociendo el carácter que hoy tiene la labor de la sociedad y de los gobiernos para resolver los problemas públicos.
Ese reto es el reto de combatir a la delincuencia que es la principal amenaza a los periodistas, a los comunicadores, a los defensores de derechos humanos.
Y en ese reto de combatir a la delincuencia me es muy grato, como ya lo decía hace unos minutos, estar aquí en Sinaloa para reconocer que en democracia Sinaloa hoy está avanzando con responsabilidad compartida en el combate a la delincuencia, como quizá nunca antes lo había hecho. Esto, por supuesto, todavía un reto muy significativo el que enfrentamos.
Pero en la reunión del día de hoy, los mecanismos que vamos a echar a andar para la protección de periodistas, para la protección de defensores de derechos humanos son un ejemplo de cómo tenemos también que combatir a la delincuencia, de cómo tenemos que ganar la seguridad, cómo tenemos que reconstruir nuestra paz, nuestra confianza, nuestra tranquilidad, nuestra esperanza.
Lo vamos a hacer juntos, Gobierno y sociedad, cada quien en su responsabilidad, fundamentalmente la responsabilidad del Gobierno de cumplir la ley y que se haga cumplir la ley.
Pero la participación de la sociedad es indispensable, y así lo estamos haciendo. En la reunión que tuvimos el día de hoy, estaban presentes también representantes del Consejo Ciudadano en materia de seguridad, vigilando el avance de las metas, vigilando que se cumplan los compromisos y así tenemos que mantenernos.
Y por eso es que estos mecanismos son indispensables porque son lo que le dan una garantía adicional a los ciudadanos de que nosotros, como responsables de la autoridad, estamos cumpliendo nuestra tarea y para nosotros, como responsables de la autoridad, es una palanca de exigencias para no frenarnos, para seguir avanzando, para seguir llevando a cabo las tareas que tenemos en nuestra responsabilidad.
Alguna vez, hace no mucho, platicando de este mecanismo con integrantes de alguna Organización No Gubernamental me decían “oiga, ¿pero este mecanismo sí va a funcionar?” y les decía: “Bueno, evidentemente sería mejor que tuviéramos una ley”, que en ese entonces todavía no se avalaba, pero es un mecanismo que sí nos puede funcionar si lo hacemos ágil, si lo hacemos eficiente, si lo hacemos transparente, para poder garantizar mayor protección a los periodistas, a los defensores de derechos humanos.
¿Qué sería lo ideal? Sería lo ideal, por supuesto, que éste fuese un mecanismo que solamente operara excepcionalmente, que no enfrentáramos prácticamente estas amenazas, pero hoy no es el momento de pensar en eso. Hoy es el momento de reconocer que tenemos ese reto por delante y que en la medida en la que de inmediato echemos a andar estas acciones, vamos a poder enfrentar la amenaza que pudiera darse hoy en día en contra de periodistas y defensores de derechos humanos.
Ciertamente que a mediano plazo, lo ideal y yo estoy seguro que es algo que vamos a lograr, es que éste sea un mecanismo utilizado excepcionalmente, en pocas ocasiones.
Pero en lo que logramos ese objetivo, hoy día lo que estamos construyendo será y ese es el compromiso y esa es la tarea que tenemos que lograr y que tenemos que cumplir, tener un mecanismo eficiente, ágil y transparente en el cual todo profesional de la libertad de expresión, todo defensor de los derechos humanos pueda acceder, se le pueda identificar los verdaderos riesgos que está enfrentando y se le pueda proteger en contra de esos riesgos y de esa amenaza.
Esa es la tarea que tenemos que hacer el día de hoy.
Y en esa tarea, qué duda cabe que también, como en otras tareas, el Gobierno de Sinaloa está poniendo su responsabilidad, está poniendo su compromiso. En los dos últimos años en Sinaloa hemos visto una transformación muy importante.
Desde el inicio de la Administración del Presidente Calderón se identificó el enorme riesgo que significaba el crecimiento de la delincuencia organizada, el crecimiento de la criminalidad, el debilitamiento de las instituciones de seguridad y de justicia, la ruptura del tejido social.
Precisamente por eso se echó a andar una estrategia en esos tres ejes: En combatir a los delincuentes y llevarlos ante la justicia, en reconstruir las instituciones de seguridad pública, fundamentalmente, e iniciando por las federales, pero por supuesto que también con las estatales y las municipales, porque ahí es donde está el 90 por ciento de la masa delictiva, vamos a decirlo así.
El 90 por ciento de los delitos que se cometen en este país son delitos del fuero común. Y precisamente es en ese nivel y en ese orden en donde más tenemos que avanzar para poder recobrar la tranquilidad, para poder abatir la impunidad.
Y Sinaloa está trabajando en ese sentido, particularmente en los últimos años, en los últimos meses.
Quiero darles un par de datos que subrayan este compromiso y subraya que estamos en el camino correcto, si bien todavía falta mucho por avanzar.
Si comparamos los homicidios de 2011 contra los homicidios dolosos del 2010 en el estado de Sinaloa ya se ve una reducción de 15 por ciento en ese índice.
Si comparamos más recientemente, los cuatro primeros meses del 2012, de enero a abril, contra los cuatro primeros meses del 2011, la reducción es del 28 por ciento. Están reduciéndose los homicidios en Sinaloa, como se están reduciendo también poco a poco en todo el país.
Por supuesto que falta mucho por hacer, pero estamos en el camino correcto.
¿Cuál es la tarea?
Precisamente en este espíritu de apertura, Gobierno y sociedad, de responsabilidad compartida entre los órdenes de Gobierno en el fuero común y también en el ámbito federal, y la responsabilidad de estar sentados en la misma mesa de coordinación los responsables del Gabinete de Seguridad del Gobernador del Estado y los responsables del Gabinete de Seguridad del Gobierno Federal trabajando sistemáticamente, es como vamos a avanzar en esa estrategia.
Hacía yo en la reunión reciente una comparación que creo que es pertinente: claramente estamos todavía lejos de alcanzar los índices de seguridad que quisiéramos. Pero también es cierto que si reconocemos los retos, como estamos reconociendo este reto de protección a periodistas y a defensores de derechos humanos, si definimos las tareas, si identificamos a los responsables, si nos sometemos al escrutinio de la sociedad vamos a alcanzar las metas deseadas.
En 1990, en una ciudad ampliamente turística de los Estados Unidos como era Atlanta, muy conocida, en la cual posiblemente muchos de los que estén aquí hayan visitado como turistas o identifiquen como un lugar absolutamente tranquilo y normal, se presentaban tasas de homicidio equivalentes o superiores a las que hoy enfrenta el estado de Sinaloa.
Tasas de homicidio provocadas precisamente por fenómenos muy similares a los que hoy enfrenta nuestro país y particularmente el estado de Sinaloa: La lucha entre grupos delictivos por las rutas de trasiego de estupefacientes.
¿Qué es lo que estamos haciendo hoy en México?
Algo no muy distinto a lo que se hizo en esa y otras latitudes para enfrentar ese fenómeno: desarticular los grupos delincuenciales, someterlos ante la justicia, fortalecer las instituciones de seguridad pública local, reconstruir el tejido social.
Precisamente así es como esos lugares fueron reduciendo rápida, drásticamente sus índices delictivos. A nosotros nos falta todavía mucho trabajo por hacer, pero estamos en esa ruta, y es una ruta que no es exclusiva del Gobierno Federal, que no es exclusiva de una Administración, es una lucha de todos los mexicanos.
Y en la medida en la que seamos capaces, sí de reconocer que las cosas todavía no están donde debieran de estar, pero de que vamos avanzando y de que tenemos una estrategia clara, integral, en la cual todos tenemos una participación, y una responsabilidad, y una posibilidad de identificar las fallas, y de criticar los errores, en esa medida, sí aceleramos, si apretamos el paso vamos a enfrentar cada vez más pronto una solución integral a nuestro problema de seguridad, y vamos a tener logros de los cuales nos podremos sentir mucho más orgullosos.
Hay que perseverar en estricto apego a la ley, con pleno respeto a los derechos humanos, defendiendo, protegiendo, identificando cuáles son aquellas áreas en las cuales tenemos todavía que hacer más.
Este es el significado del evento del día de hoy, el que tenemos una estrategia en la cual conocemos los problemas y los estamos atendiendo. Es momento de apretar el paso.
Como les decía, para mí es verdaderamente un motivo de orgullo estar aquí, un motivo en el cual expresamos nuestro reconocimiento, no solamente al esfuerzo del Gobierno estatal, sino al papel definitivo que han tenido las Fuerzas Armadas, el Ejército Mexicano, la Secretaría de Marina Armada de México, la Policía Federal y todos y cada uno de los servidores públicos del orden federal y del orden estatal y municipal en contribuir a la seguridad.
Tenemos que apretar el paso, tenemos que acelerar la depuración de los cuerpos policiacos, tenemos que mejorar la profesionalización de los cuerpos del Poder Judicial y avanzar en la implementación de la Reforma al Sistema de Justicia Penal, que yo sé que ya está en trayecto en esta entidad.
Tenemos que hacer toda esta tarea con dos características: En democracia, es decir, con transparencia, con apego a la ley, con la participación de la sociedad, pero además con esperanza, con certidumbre de que sí se puede, de que si cada quien asume su responsabilidad, las autoridades de cumplir con la ley y hacer que se cumpla la ley, y la sociedad exigiéndonoslo, mostrando nuestras carencias y reconociendo también nuestros avances, lo haremos con más certidumbre, con más celeridad y tendremos mucho más de qué sentirnos orgullosos.
Muchas gracias. Muy buenas tardes.