MEXICO | RECUPERAR EL ALMA DE ACCION NACIONAL: LILIANA ROJERO SECRETARIA DE VINCULACION CON LA SOCIEDAD

Editor Noticiero DC |

Acción Nacional, por su historia, por sus logros y por su futuro, debe ser un Partido sensible a la agenda de las y los ciudadanos. Necesitamos reflexionar y orientar la discusión a la luz de la sociedad civil cuya subjetividad y participación ha crecido.
Las encuestas de opinión concluyen que las instituciones que menos confianza generan en la sociedad son los partidos políticos. Señala Latino barómetro 2006 que son los partidos los últimos en la escala de la estima de los ciudadanos con un 22%, muy lejos de Iglesia 71% y la televisión 64%.

Gobernamos asumiendo una visión de corto plazo. No modificamos el Sistema Político Mexicano. Logramos una Democracia Electoral pero no una Democracia Efectiva. El 8 de agosto promulgamos la Reforma Política, anhelo del Presidente Felipe Calderón pero no logramos que el centro del servicio político sea el ciudadano. No construimos alianzas ciudadanas, no fortalecimos a nuestra base de votantes leales, no le otorgamos en políticas públicas una satisfacción a sus sueños. Somos un gobierno federal, estatal o municipal que no capitaliza ni comunica sus logros. No cultivamos una cultura de ciudadanía, anhelo de nuestros fundadores ni transformamos las mentalidades o el imaginario colectivo para romper de tajo la corrupción en México.
Dirigentes, estructura y militantes nos enfocamos a fortalecer el trabajo interno para lograr candidaturas. Estatutos y Reglamentos explican la forma de resolver controversias internas, no estimulan el trabajo en las calles acompañando los intereses de la sociedad. Aun así, nuestras diferencias internas ya no se procesan internamente sino a través del TRIFE, un otro órgano externo al partido quien vigila los derechos de nuestros miembros.
Los Estatutos se han vuelto obsoletos frente a la dinámica constante de la sociedad y no hemos sabido adaptarnos a las nuevas circunstancias. El malestar no sólo es interno, ya perdimos el sufragio mayoritario en el país, estamos ante “la democracia de la audiencia” y muchos sectores están dispuestos a participar en  convocatorias anti partido.
La discusión del futuro y quehacer de Acción Nacional está mas allá de una Reforma de Estatutos, que son, en sí mismos, una mirada endógena y sorda a los reclamos de la sociedad. Necesitamos re-apropiarnos de los valores que nos han hecho florecer y conseguir la confianza y credibilidad de cara a los ciudadanos, y compartir estos grandes valores y principios, e influir en un ambiente socio cultural más fragmentado que nunca. Necesitamos una nueva Arquitectura Institucional que fomente la retroalimentación con la Sociedad.
Más allá de pedir el voto y profesionalizar las actividades electorales para ganar contiendas, la estrategia del PAN es COMUNICAR, DECIR Y ESCUCHAR, generar un esquema de conversación constante con los ciudadanos para recuperar su confianza y lograr la lealtad de los electores.
Es la sociedad quien debe guiar la Reforma de Acción Nacional, es a la ciudadanía a quien debemos consultar. Por ella y para ella es esta reflexión, que arranca formalmente en la próxima sesión del Consejo Nacional, y claro de la mano de todos nuestros socios, los militantes de Acción Nacional. Dejémonos guiar por la brújula ciudadana y dejemos de pensar cual caudillo puede dirigir mejor.