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BELGICA. Los partidos belgas buscan sucesión rápida a Van Rompuy para evitar la crisis

Editor Noticiero DC |

Los principales partidos políticos de Bélgica se comprometieron hoy a que la sustitución del primer ministro, Herman Van Rompuy, recién elegido presidente estable del Consejo Europeo, sea rápida y no degenere en una crisis.

Van Rompuy ha logrado calmar con su talante moderado las turbulentas aguas de la política doméstica belga durante los once meses que lleva en el cargo, por lo que su marcha a la UE ha generado algunos temores de que el país pueda volver a caer en las disputas entre flamencos y valones (francófonos).

Sin embargo, los líderes de los principales partidos coincidieron hoy en que hace falta pactar una sucesión con rapidez y en que con los cambios que sean estrictamente necesarios en el Gobierno, a fin de evitar una crisis política en medio de la difícil situación económica.

De esta forma, parece asegurado el retorno de Yves Leterme, antecesor en el puesto y correligionario de Van Rompuy (ambos son flamencos democristianos), después de que la oposición que le habían manifestado muchos partidos en las últimas semanas ha bajado ostensiblemente.

"Hay que buscar estabilidad en medio de una crisis económica y social", señaló Didier Reynders, uno de los viceprimeros ministros y presidente del MR (liberal), el primer partido francófono, en declaraciones a la televisión pública RTBF.

El líder socialista francófono, Elio DiRupo, insistió en que "no hay que aplicar fuego a la pólvora. Hace falta continuidad en este Gobierno", ya que "no podemos añadir una crisis institucional a una crisis económica".

La elección de Van Rompuy por la UE ha despertado sentimientos encontrados de orgullo y tristeza en la clase política belga, ya que pierde a un hombre que logró traer la calma y la normalidad a un país en permanente crisis política.

"Habrá que hacer de Van Rompuy sin Van Rompuy", comentó para la radio pública francófona la viceprimera ministra socialista Laurette Onkelinx.

El todavía primer ministro dijo a la prensa en la noche del jueves, tras ser elegido por los demás líderes comunitarios, que le era "particularmente difícil" dejar la dirección de su país, pero que su sucesor podría contar siempre con su consejo.

Apenas unas horas después de que los jefes de Estado y Gobierno de la UE tomaran su decisión en la noche del jueves, el rey Alberto II inició hoy el proceso de consultas con los dirigentes políticos del país para comenzar a desbrozar el camino.

La primera reunión fue con el propio Van Rompuy, pero en contra de lo que se esperaba éste no presentó su dimisión, sino que comunicó formalmente al monarca su nombramiento y podría haber tratado con él sobre los posibles candidatos a sucederle.

La cuestión clave será conocer la postura del partido democristiano flamenco (CD&V), el más numeroso de la Cámara de Diputados y el que en teoría debe ocupar la jefatura del Gobierno.

En las últimas semanas, la posibilidad de un retorno de Leterme como primer ministro generaba el rechazo de todos los partidos francófonos y de las formaciones flamencas en la oposición (como socialistas y ecologistas).

Y es que Leterme, en los nueve meses que fue primer ministro entre marzo y diciembre de 2008 se granjeó muchas antipatías por su gestión del cargo, especialmente de los partidos francófonos.

Sin embargo, esa oposición parece haber amainado, al menos entre los cuatro partidos que integran la actual coalición junto con el CD&V.

La socialista Onckelinx dijo hoy que no se oponía al retorno de Leterme "si se compromete a garantizar la estabilidad del país", tanto en lo que se refiere a las cuestiones que enfrentan a las comunidades lingüísticas como a los problemas económicas.

Leterme dejó el poder en diciembre debido a las acusaciones de intento de influir a la Justicia por una sentencia sobre la nacionalización del banco Fortis, muy afectado por la crisis financiera de finales de 2008.

Onckelinx recordó hoy que el político flamenco ha sido totalmente exonerado por la Justicia.

Sin embargo, Yves Leterme ocupa actualmente la cartera de Exteriores y los liberales, que son la familia política más numerosa del país, aspiran a esa cartera, después de que su planteamiento de que ellos deberían dirigir el Gobierno no fue bien acogida por los demás socios de la coalición.

La actual coalición gubernamental está formada por dos partidos flamencos -democristiano (CD&V) y liberal (Open VLD)- y tres francófonos -socialista (PS), liberal (MR) y democristiano (CDH)-.