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ARGENTINA | CONVOCATORIA AL PACTO ARGENTINO; CARLOS LIONEL TRABOULSI, SECRETARIO GENERAL PDC BUENOS AIRES

Noticiero Demócrata Cristiano |

Frente a los hechos públicos y notorios que marcan un empobrecimiento del pueblo y una confrontación entre pensamientos políticos, agravados por los últimos acontecimientos de quita de fondos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, avance con la aplicación de más impuestos, ajuste a los jubilados, aborto, reforma judicial, etc. es ineludible que hagamos un alto en esta carrera auto destructiva y nos sentemos en torno de una mesa, sin exclusiones, a fin de consensuar todos aquellos puntos que nos permitan avanzar en la planificación de un país que nos integre, contenga y nos garantice futuro a todos. 

Una situación de pandemia en este año 2020 que nos obligó al aislamiento, ahora al distanciamiento, mañana a vivir en forma distinta a la que estábamos acostumbrados, nos formula un claro mensaje: estamos en este mundo de paso y en cualquier momento ya no estamos. Somos finitos, vulnerables y mortales aunque nos llamemos Gardel, Perón o Maradona. Esto nos conmina a pensar en ser cada día más felices y lograr la integración de todos en esa felicidad individual, familiar y comunitaria. 

La grieta no es producto de acciones del presente, comienza ya en 1536 y continua a lo largo de las décadas bajo esa sensacional descripción que tanto Sarmiento en el Facundo como Juan Bautista Alberdi en Las Bases nos describen como “civilización y barbarie”. Por lo tanto no hay achaque de origen a nadie, sino responsabilidad por el futuro de todos. 

Otros pueblos a lo largo de la historia tuvieron la suficiente valentía y humildad para poder encontrar espacios de encuentro. Los argentinos tenemos las agallas y la capacidad suficiente para poder hacerlo también. Un pueblo y país pobre con un territorio rico es inaceptable que no nos interpele a sentarnos y sobre la base de la amistad cívica encontrar puntos de encuentro. 

Es imprescindible elaborar un “Pacto Argentino” que permita desarrollar en conjunto y acordar sobre los puntos esenciales a ejecutar como políticas de estado para los próximos 100 años. 

Un acuerdo sobre la base de la cultura del encuentro; retomar la concepción del gobierno de las mayorías con respeto a las minorías; compromiso de respeto a la vida de cada uno de los argentinos nacidos y por nacer y la erradicación de toda violencia; irrestricto respeto a la división de poderes consolidando la independencia de los mismos; la educación y conocimiento como base esencial para salir de la pobreza; respuesta a la pobreza estructural; política poblacional con descentralización territorial armónica e inteligente; freno a la corrupción pública y privada con medidas ejemplificadoras estableciendo asimismo nuevos tipos penales que impidan los engaños de campaña; modernización de las reglas laborales y de la actuación de los gremios sin vulnerar los derechos de los trabajadores; reforma tributaria integral con disminución de la carga y cantidad de impuestos con sistema progresivo de aplicación; planificación de una matriz productiva industrial exportadora integral, incorporando al mar como nueva visión estratégica; determinación con acciones concretas para la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía argentina en todas sus áreas territoriales y marítimas, especialmente en nuestro atlántico sudoccidental, islas y adyacencias evitando la depredación ictícola y el avance geopolítico del Reino Unido y de otras potencias extra continentales. 

Desde estas líneas lanzo la idea, espero que alguien desde el poder recoja el guante. 

*abogado, diplomado en relaciones internacionales, Secretario General Partido Demócrata Cristiano CABA.

Frente a los hechos públicos y notorios que marcan un empobrecimiento del pueblo y una confrontación entre pensamientos políticos, agravados por los últimos acontecimientos de quita de fondos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, avance con la aplicación de más impuestos, ajuste a los jubilados, aborto, reforma judicial, etc. es ineludible que hagamos un alto en esta carrera auto destructiva y nos sentemos en torno de una mesa, sin exclusiones, a fin de consensuar todos aquellos puntos que nos permitan avanzar en la planificación de un país que nos integre, contenga y nos garantice futuro a todos. 

Una situación de pandemia en este año 2020 que nos obligó al aislamiento, ahora al distanciamiento, mañana a vivir en forma distinta a la que estábamos acostumbrados, nos formula un claro mensaje: estamos en este mundo de paso y en cualquier momento ya no estamos. Somos finitos, vulnerables y mortales aunque nos llamemos Gardel, Perón o Maradona. Esto nos conmina a pensar en ser cada día más felices y lograr la integración de todos en esa felicidad individual, familiar y comunitaria. 

La grieta no es producto de acciones del presente, comienza ya en 1536 y continua a lo largo de las décadas bajo esa sensacional descripción que tanto Sarmiento en el Facundo como Juan Bautista Alberdi en Las Bases nos describen como “civilización y barbarie”. Por lo tanto no hay achaque de origen a nadie, sino responsabilidad por el futuro de todos. 

Otros pueblos a lo largo de la historia tuvieron la suficiente valentía y humildad para poder encontrar espacios de encuentro. Los argentinos tenemos las agallas y la capacidad suficiente para poder hacerlo también. Un pueblo y país pobre con un territorio rico es inaceptable que no nos interpele a sentarnos y sobre la base de la amistad cívica encontrar puntos de encuentro. 

Es imprescindible elaborar un “Pacto Argentino” que permita desarrollar en conjunto y acordar sobre los puntos esenciales a ejecutar como políticas de estado para los próximos 100 años. 

Un acuerdo sobre la base de la cultura del encuentro; retomar la concepción del gobierno de las mayorías con respeto a las minorías; compromiso de respeto a la vida de cada uno de los argentinos nacidos y por nacer y la erradicación de toda violencia; irrestricto respeto a la división de poderes consolidando la independencia de los mismos; la educación y conocimiento como base esencial para salir de la pobreza; respuesta a la pobreza estructural; política poblacional con descentralización territorial armónica e inteligente; freno a la corrupción pública y privada con medidas ejemplificadoras estableciendo asimismo nuevos tipos penales que impidan los engaños de campaña; modernización de las reglas laborales y de la actuación de los gremios sin vulnerar los derechos de los trabajadores; reforma tributaria integral con disminución de la carga y cantidad de impuestos con sistema progresivo de aplicación; planificación de una matriz productiva industrial exportadora integral, incorporando al mar como nueva visión estratégica; determinación con acciones concretas para la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía argentina en todas sus áreas territoriales y marítimas, especialmente en nuestro atlántico sudoccidental, islas y adyacencias evitando la depredación ictícola y el avance geopolítico del Reino Unido y de otras potencias extra continentales. 

Desde estas líneas lanzo la idea, espero que alguien desde el poder recoja el guante. 

*abogado, diplomado en relaciones internacionales, Secretario General Partido Demócrata Cristiano CABA.