ALEMANIA | MERKEL IRA TRAS LOS PASOS DE KONRAD ADENAUER, EN CONGRESO CDU

Editor Noticiero DC |

Nadie duda de que la canciller alemana, Angela Merkel, será reelegida presidenta de la Unión Cristianodemócrata (CDU) durante el congreso del partido que comienza hoy en la ciudad de Colonia. El único aspecto interesante de la votación es saber cuánto se aproximará a ese 100% ideal que sólo alcanzó hasta ahora el fundador de la formación y primer canciller federal, Konrad Adenauer; y además tres veces consecutivas en los años 50 del siglo pasado.

En la octava votación a la que se somete desde que en el año 2000 sucedió en el cargo al canciller de la unificación, Helmut Kohl, Merkel aspira a superar su mejor resultado, el que obtuvo cuando los delegados del partido conservador alemán le dieron en el 2012 un respaldo del 97,9%. Su líder correspondió a esa confianza y condujo a la Unión a un triunfo electoral con el 41,5% de votos y 20 puntos de distancia sobre sus rivales socialdemócratas.
Los sondeos indican que los cristianodemócratas no han cedido desde entonces ni un ápice de esa ventaja, y añaden que la popularidad de la canciller continúa en máximos. Tanto es así que los analistas políticos dan por sentado que Angela Merkel es capaz de superar los 16 años que estuvo Kohl en el poder y establecer un nuevo récord al frente del Ejecutivo.
Fuera de las crisis internacionales y ante el incuestionable liderazgo de la mujer más poderosa del mundo y la satisfactoria marcha de la economía nacional, el congreso tendrá su válvula de escape en la discusión de temas conflictivos como el tributario y, dentro de este ámbito, la reducción o eliminación de lo que los alemanes llaman la 'progresión fría'. Es un asunto sensible, porque Merkel, su titular de Finanzas, Wolfgang Schäuble, y su líder parlamentario, Volker Kauder, quieren evitar a toda costa que la CDU se vea relacionada con incrementos de impuestos.
La 'progresión fría' es en realidad un aumento impositivo encubierto que se produce cuando los trabajadores no se benefician de sus subidas salariales si éstas sólo compensan la inflación y además conllevan el paso a un nivel superior de tributación que acaba devorando l teórico incremento de ingresos. Cálculos oficiales cifran en unos 2.400 millones de euros para el 2015 el volumen de la mayor carga impositiva de los trabajadores. Merkel no quiere renunciar a esos fondos, que revierten en los presupuestos y, aunque se declara a favor de reducir la 'progresión fría', no quiere comprometerse con una fecha para llevarla a la práctica.