HONDURAS | NOS LLAMAN "BISAGRA", PERO FORTALECIMOS LA DEMOCRACIA

Editor Noticiero DC |

El aspirante a diputado por el Partido Demócrata Cristiana (DC), Felícito Ávila, afirmó que alcanzarán mayor cantidad de diputados en el Congreso Nacional (CN), pese a las variantes atípicas que se presentarán en las próximas elecciones generales.
Ávila participó en el Foro Político Elecciones Generales 2013 transmitido ayer por La Tribuna TV, donde también fue abordado sobre la negociación del salario mínimo que se avecina entre el sector obrero y empresarial con mediación del gobierno.
“Vamos a mejorar representaciones en Francisco Morazán y a nivel de otros departamentos. Creemos que vamos a recuperar todos los espacios, como parte del trabajo grande en cuatros años del partido y en su relación con estructuras locales, departamentales y a nivel nacional”, expresó.

¿Cómo debe manejarse la próxima negociación del salario mínimo?
Lo más importante sería separar una decisión socioeconómica como lo es el salario, de cualquier situación que pueda ser impregnada de interés político. Consideramos que se creó una actitud  y comportamiento en años anteriores de parte de trabajadores y empleadores que condujo a crear un consenso que no se debe destruir o atropellar. Las partes deben seguir con esa madurez que tuvimos en 2012 para saber si lo óptimo sería negociar después de las elecciones. Se discute bajo nueva orientación, parámetros y componentes, no en forma empírica, sino más técnica y científica.
¿Sería factible un salario de 10,000 lempiras, como piden desde la CGT que usted lideró?
Sigo creyendo que no es tanto la cantidad de un salario, la mayor preocupación que debe tener trabajador y empleados es crear más fuentes de empleo. La dificultad está en el déficit de empleos por cubrir cada año con la incorporación de 180,000 jóvenes a la Población Económicamente Activa. Si hoy tenemos 1.8 millones de personas en el marco de subempleo, a finales de año aumentará con 180,000 jóvenes. No podemos considerar que con un salario resolveremos el problema de la canasta básica.
¿Dejó de ser obrero, tras su trayectoria como político?
Como dirigente sindical uno siempre es político, con la diferencia que nos une una política gremial, tiene visión para saber hacia dónde conduce a los trabajadores, es un político, tiene visión para saber cuál es la calidad de vida que deben tener los trabajadores, es un político. Lo que pasa es que hoy estoy luchando para llegar a un cargo de diputado y generar políticas públicas que contribuyan a mejorar condiciones no solo de trabajadores, sino de la ciudadanía en general.
¿Qué expectativas tiene con Democracia Cristiana en estas elecciones?
Tenemos un presupuesto, sabemos que son 128 diputados en todo el país y diré que estamos en mejores condiciones que en años anteriores, significa que vamos a mejorar representaciones en Francisco Morazán y a nivel de otros departamentos donde no ha sido posible concretar y perdido una cantidad. Creemos que vamos a recuperar todos esos espacios, como parte del trabajo grande en los cuatro años del partido y en su relación con estructuras locales, departamentales y a nivel nacional.
¿Seguirá la DC como “partido bisagra”?
El término no ha dejado de merecer explicaciones. Una bisagra tiene dos hojas. Sin esa bisagra la puerta se cae. Sin el papel que ha jugado la DC por apostarle al desarrollo de la democracia, estuviéramos en guerras, guerrillas y golpes de Estado. Desde 2001 hemos participado en función de desarrollo y sostenibilidad de la democracia y para darle figura alguien dijo: es una bisagra que retiene a otra parte. Algunos lo dicen en forma despectiva, pero si la figura es válida, me parece que es importante decir que gracias a la Democracia Cristiana hemos fortalecido la democracia política en el país.

(Con información de latribuna.hn)