MEXICO - OPINION | MEXICO A LA VANGUARDIA EN PROTECCION DE DERECHOS HUMANOS DE MIGRANTES

Editor Noticiero DC |

En la actualidad hablar de migración se ha vuelto más recurrente y no porque sea un tema nuevo, sino porque es un fenómeno inherente a la globalización política, social y económica de la cual forma parte nuestro País.
Ubicándonos en un mapa, México juega un papel importante con respecto a su posición geográfica y geopolítica, ya que es un País de origen, tránsito y retorno  de migrantes, nacionales y centroamericanos.
Los motivos por los que muchos latinoamericanos migran, principalmente hacia los Estados Unidos de América, no difieren en gran medida de País a País, ya que la mayoría de los casos son por estancamiento económico, falta de oportunidades laborales, de seguridad, acceso a más y mejores servicios que en general dan como resultado la búsqueda de una mejor calidad de vida para ellos y sus familias; ofreciendo a cambio, al lugar al que migran un mosaico de cultura, valores y sin dejar de lado, también el aspecto económico derivado de la mano de obra barata que los migrantes ofrecen.

Si bien nuestro País es expulsor de migrantes, no podemos dejar de lado lo que pasa al interior en los aspectos de tránsito y retorno de aquellos migrantes extranjeros que transitan por nuestro territorio, en materia de derechos humanos y  es necesario reconocer la enorme labor que se hace en beneficio de ese vulnerable sector.
Anualmente 140 mil migrantes procedentes de centro y sud América, se internan a nuestro País por la frontera sur procedentes la mayoría de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua para llegar al País vecino del norte, sin contar los miles de migrantes deportados,  esta situación, derivada de las políticas anti-inmigrantes que han sido aplicadas en Estados Unidos a partir de una crisis económica, han provocado su “retorno forzoso”  y muchos de ellos se quedan a vivir aquí.
Es ante tal panorama y para dar respuesta a dicha demanda internacional y en cumplimiento a los Tratados Internacionales en materia de Derechos Humanos que México ha suscrito, que el año pasado se expidió la nueva Ley de Migración que marca un parteaguas en los ordenamientos jurídicos existentes.
Al respecto se puede mencionar que en dicha ley se establecen los requisitos que deben cumplir los extranjeros para poder ingresar a nuestro territorio. Se da la oportunidad para que los migrantes puedan regularizar su situación migratoria cuando manifiesten su intención de vivir en México, haciendo especial énfasis cuando acrediten tener un vínculo familiar con mexicanos o con extranjeros legalmente establecidos.
Además se prioriza a los migrantes que hayan sido identificados por la autoridad como víctimas o testigos de algún delito cuando se trate de personas cuyo grado de vulnerabilidad dificulte o haga imposible su retorno y como sector vulnerable se protege a los niños, niñas o adolescentes no acompañados con la aparición de la figura de los OPI (Oficiales de Protección a la Infancia), mediante la cual se garantiza la unidad familiar privilegiando el interés de los menores.
Esta ley contempla y especifica los derechos y las obligaciones  a los que son acreedores los migrantes, así como el compromiso del Estado Mexicano de garantizar igualdad de trato a los extranjeros con respecto a los nacionales para el ejercicio de todos sus derechos independientemente de su calidad migratoria.
En esta parte también se prevé y garantiza  la libertad de tránsito, acceso a los servicios educativos, derecho a la atención médica urgente, derecho a realizar actos del estado civil, obtener las actas de nacimiento de sus hijos, reconocimiento de los mismos, matrimonio, divorcio y muerte, lo que significa que aunque el extranjero se encuentre de manera “irregular” ya no “ilegal” en el País, ningún servidor público le puede negar sus derechos o el acceso a los servicios fundamentales ya mencionados.
La ley de Migración es un gran paso para atender la problemática actual a la que los migrantes se enfrentan, con visión y pensamiento humanista, esta nueva Ley de Migración es considerada un avance en la materia y en Derechos Humanos, pues llena un vacío jurídico, ya que no se contaba con una legislación específica para regular los flujos migratorios, antes de esta ley, se sancionaba y no se atendía a las necesidades básicas de las que un migrante independientemente de su calidad migratoria tiene el derecho. Hoy en día esta situación está regulada.