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ESPAÑA. CATALUNYA. "La universidad no puede ser un espacio de impunidad"

Editor Noticiero DC |


El rectorado de la UAB prohibió este año la famosa Fiesta Mayor del campus, pero los estudiantes igualmente van celebrarla. A raíz de este hecho, el sociólogo Salvador Cardús analiza en esta entrevista el sentido de la autoridad en los jóvenes de hoy. También pero expone su opinión sobre el papel que jugarán las asociaciones en la regeneración de la política y critica los intentos "oportunistas" de los partidos de terminar con la desafección.

Cree que la juventud ha perdido el respeto a la autoridad?

Afirmarlo así en general no es correcto. Yo percibo más una sensación de crisis por parte de la autoridad que un cambio en las actitudes de la gente joven. Hoy en día es más difícil ejercer la autoridad y los maestros lo están notando. Pero bueno, hemos sido los mismos profesores que hemos contribuido a este cambio y ahora algunos aspectos no nos gustan.

Exactamente como ha influido?

Los estilos de relación entre padres e hijos, y también entre maestros y alumnos han evolucionado en los últimos treinta años en un intento de superar las formas antiguas de autoritarismo. Por ejemplo, en las escuelas se ha hecho desaparecer ese atributos que le otorgaban, como vendría a ser la tarima, el ponerse de pie cuando el profesor entraba o el hablar de usted. Aunque no sólo se trata de los símbolos, sino de la misma concepción: ahora se da mucha más importancia a la opinión subjetiva del estudiante frente al excelencia. Ahora se habla mucho más de "motivar" y se disimula la dificultad para hacer más digerible el aprendizaje.

Por lo tanto, deberíamos retroceder?

Ni pensarlo! Tenemos que reencontrar la forma de reafirmar la autoridad en una sociedad como la nuestra, muy compleja. Y volver al pasado, además, es imposible y todo el mundo se reiría porque la sociedad no es la misma. Hay que explorar nuevas formas que, para educar y para poder admirar la excelencia en las cosas, debe haber una relación de autoridad.

Usted mismo ha criticado que ciertos sectores, presentes en la fiesta de la UAB, se disfracen de "antisistema" y "alternativos".

Este tipo de juventud en realidad sólo son una minoría. La paradoja, sin embargo, es que creen que constituyen un mundo alternativo y en cambio sus comportamientos son gregarios y no muestran ninguna personalidad individual, en lugar de adoptar una actitud crítica y reflexiva, optan por un comportamiento consumista is'emborratxen -como toda el resto que no pretende ser alternativo-, y encima lo hacen en un espacio público pagado porque entonces otros tengan que recoger la mierda que dejan. El dinero que costará la autonomía sacar todas las botellas rotas, los plásticos y la suciedad no es precisamente lo que caracterizaría un comportamiento crítico en una sociedad de consumo y capitalista como la nuestra.

Este público también estaba otros años, cuando era la propia universidad quien pagaba 300.000 euros por la fiesta.

Tanto en la UAB como en general se han cometido un montón de excesos y hemos desperdiciado demasiados recursos públicos en fiestas. Yo considero que, quien quiera una fiesta, que se la pague y esto también lo aplico a las fiestas mayores. ¿Por qué un ayuntamiento tiene que pagar el concierto de un grupo que está en el mercado y que cobra un dineral por actuación?

Pero para que la universidad fue celebrando fiestas a pesar de la progresiva degradación?

Al principio la fiesta respondía al espíritu del tiempo, hace veinte años, en una democracia relativamente nueva. Pero los ha pasado como a los consistorios: se les escapó de las manos y desde entonces nadie ha osado criticar nada por miedo a opiniones negativas. De hecho, en los últimos años me consta que la fiesta de la UAB no gustaba a nadie: no tenía nada que ver ni con el centro, ni con el espíritu de la fiesta mayor, pero se escondían los efectos que tenía porque no se perjudicara la imagen del centro. Hemos tenido que esperar a que llegara un equipo de gente valiente que ha sido capaz de decir basta.

¿Y qué opina de otras actitudes reprobables como las de los 54 estudiantes que serán juzgados la próxima semana para cerrar a la UB y la UAB?

Pues que los juicios son absolutamente necesarios para que tienen que ver con el abuso del espacio público y con la falta de respeto. ¿Por qué han de escapar de las responsabilidades? ¿Por qué son jóvenes y universitarios? La universidad no puede ser tierra de nadie, ni un espacio de impunidad. Por ejemplo, si los destrozos de este fin de semana le cuestan un dineral a la universidad, lo lógico es que los organizadores lo pagaran.

La política está removida. Casos de corrupción y se habla de desafección.

La desafección parece una novedad, pero está presente en nuestro país desde hace mucho tiempo, desgraciadamente el sistema democrático no se le ha sacado de encima. La única solución es cambiar otra vez las reglas del juego y entender que esto no es Hollywood. Estamos en un país pobre, modesto y los ayuntamientos deben comprender que crean y cuánto cuesta mantenerlo. Aunque yo siempre he dicho que no se trata del desafecto de los ciudadanos por la política, sino de falta de afecto de los políticos hacia los ciudadanos.

Estamos desengañados.

Sí. Durante muchos años no nos han apreciado y han hecho promesas que luego no han cumplido. Como ejemplo máximo, el de Zapatero, que lo promete todo y no cumple nada. Y la única solución no vendrá de convencernos de que nos debe interesar la política, sino que deben generar confianza y ser creíbles.

Y cree que la regeneración de la que hablan es posible o se llenan la boca de palabras vacías?

De oportunismo hay seguro. Si los hubiera preocupado sinceramente habría puesto remedio hace ya varios años, pero si ven obligados ante los hechos actuales. Probablemente ahora están más asustados. Pero me temo que intentarán cambiar algunas cosas para que todo siga igual y no se tengan que modificar las estructuras de poder establecidas. Si hay listas abiertas, que haya listas abiertas, pero que no se dediquen a hacer experimentos que se queden a medio camino.

Las consultas soberanistas parecen indicar que la sociedad civil empieza a ir por delante de la política...

Estos movimientos y la aparición de nuevas asociaciones expresan que los ciudadanos no encuentran los canales por donde manifestar sus preocupaciones. No los encuentran en la política. Y lo más probable es que esto se acentúe en los próximos meses, aunque las consultas tampoco se deben sobredimensionar: son gestos interesantes y yo estoy tan a favor de las consultas como de la independencia, pero no dejan de ser gestos minoritarios.

A la larga las asociaciones tendrán más incidencia?

Más bien diría a medio ya corto plazo. Y es que, si todo fuera bien, a largo plazo tendríamos que volver a parar a la política. En el curso de una legislatura, si los políticos actuaran con inteligencia, deberían haber recuperado la confianza.

Y si no son capaces?

Pues podría aparecer algo tan peligroso como el populismo o los salva-patrias.

Lo mismo que dijo Montserrat Nebrera hace poco en El Singular Digital.

Pues en cierto modo el discurso de la Nebrera ya es de por sí populista. Y no quiero juzgar al personaje, pero parece que se siente tentada. No obstante, espero que volvamos a un camino más institucional, porque quien garantiza que la exigencia democrática se cumpla con rigor son las instituciones.

Pero éstas no pecan de demasiado poco transparentes?

Ser transparente en una sociedad como la nuestra no es fácil, porque por mucho que seas transparente falta saber comunicar y que el ciudadano se haga cargo. Entender unos presupuestos de un ayuntamiento o de una universidad, por mucho que sean públicos, deben saber leer. Como se ha visto recientemente, te pueden engañar con los presupuestos de una fundación. A veces es más un problema de comunicación y de lenguaje.

Cree que el lenguaje de la política está pensado para que se entienda?

No. Tiene una especie de doble nivel que diferencia entre lo que se dice y lo subtexto que entienden los expertos. Para coger un clásico: cuando el presidente Maragall dijo "ustedes tienen un problema que se llama 3%", pocos podían entender a la primera. No era una forma clara de expresarse. Está estudiado que el lenguaje de la política sólo la entienden un 10 o un 12% de los ciudadanos y el problema es que ellos no quieren que la política sea enseguida.

Por?

Si quisieran ser cercanos y poder dar explicaciones a su electorado de los distritos, pondrían caras en las listas. Y no lo hacen. Están protegidos por unas listas y se venden a sí mismos como marcas. En cierto modo, la política es como la lucha entre la Coca-Cola y la Pepsi. Y de ahí salen eslóganes como "Si tú no vas a votar, ellos vuelven", que empobrecen el debate político. Se basan en el miedo en lugar de construirse en la racionalidad y el programa.

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“La universitat no pot ser un espai d’impunitat”

El rectorat de la UAB va prohibir aquest any la famosa Festa Major del campus, però els estudiants igualment van celebrar-la. Arran d’aquest fet, el sociòleg Salvador Cardús analitza en aquesta entrevista el sentit de l’autoritat en els joves d’avui. També però exposa la seva opinió sobre el paper que jugaran les associacions en la regeneració de la política i critica els intents “oportunistes” dels partits d’acabar amb la desafecció.

Creu que el jovent ha perdut el respecte a l’autoritat?

Afirmar-ho així en general no és correcte. Jo percebo més una sensació de crisi per part de l’autoritat que no pas un canvi en les actituds de la gent jove. Avui en dia és més difícil exercir l’autoritat i els mestres ho estan notant. Però bé, hem estat els mateixos professors que hem contribuït a aquest canvi i ara alguns aspectes no ens agraden.

Exactament com s’ha influït?

Els estils de relació entre pares i fills, i també entre mestres i alumnes han evolucionat en els últims trenta anys en un intent de superar les formes antigues d’autoritarisme. Per exemple, a les escoles s’ha fet desaparèixer aquell atributs que l’atorgaven, com vindria a ser la tarima, el posar-se dret quan el professor entrava o el parlar de vostè. Encara que no només es tracta dels símbols, sinó de la mateixa concepció: ara es dóna molta més importància a l’opinió subjectiva de l’estudiant enfront de l’excel•lència. Ara es parla molt més de “motivar” i es dissimula la dificultat per fer més digerible l’aprenentatge.

Per tant, hauríem de recular?

Ni pensar-ho! Hem de retrobar la manera de reafirmar l’autoritat en una societat com la nostra, molt complexa. I tornar al passat, a més, és impossible i tothom se’n riuria perquè la societat no és la mateixa. Cal explorar noves formes perquè, per a educar i per a poder admirar l’excel•lència en les coses, hi ha d’haver una relació d’autoritat.

Vostè mateix ha criticat que certs sectors, presents a la festa de la UAB, es disfressin d’ “antisistema” i “alternatius”.

Aquest tipus de jovent en realitat només són una minoria. La paradoxa, però, és que creuen que constitueixen un món alternatiu i en canvi els seus comportaments són gregaris i no mostren cap personalitat individual; en lloc d’adoptar una actitud crítica i reflexiva, opten per un comportament consumista i s’emborratxen –com tota la resta que no pretén ser alternatiu-; i a sobre ho fan en un espai públic pagat perquè llavors altres hagin de recollir la merda que deixen. Els diners que costarà a l’Autònoma treure totes les ampolles trencades, els plàstics i la brutícia no és precisament el que caracteritzaria un comportament crític en una societat de consum i capitalista com la nostra.

Aquest públic també hi era altres anys, quan era la pròpia universitat qui pagava 300.000 euros per la festa.

Tant a la UAB com en general s’han comès un munt d’excessos ihem malbaratat massa recursos públics en festes. Jo considero que, qui vulgui una festa, que se la pagui i això també ho aplico a les festes majors. Per què un ajuntament ha de pagar el concert d’un grup que està en el mercat i que cobra un dineral per actuació?

Però per què la universitat va anar celebrant festes tot i la progressiva degradació?

Al principi la festa responia a l’esperit del temps, de fa vint anys, en una democràcia relativament nova. Però els ha passat com als consistoris: se’ls va escapar de les mans i des de llavors ningú ha gosat criticar res per por a opinions negatives. De fet, en els últims anys em consta que la festa de la UAB no agradava a ningú: no tenia res a veure ni amb el centre, ni amb l’esperit de la festa major, però s’amagaven els efectes que tenia perquè no es perjudiqués la imatge del centre. Hem hagut d’esperar a que arribés un equip de gent valenta que ha estat capaç de dir prou.

I què n’opina d’altres actituds reprovables com les dels 54 estudiants que seran jutjats la setmana que ve per tancar-se a la UB i la UAB?

Doncs que els judicis són absolutament necessaris perquè tenen a veure amb l’abús de l’espai públic i amb la manca de respecte. Per què s’han d’escapar de la responsabilitats? Per què són joves i universitaris? La universitat no pot ser terra de ningú, ni un espai d’impunitat. Per exemple, si les destrosses d’aquest cap de setmana li costen un dineral a la universitat, el més lògic és que els organitzadors ho paguessin.

La política està remoguda. Casos de corrupció i es parla de desafecció.

La desafecció sembla una novetat, però és present en el nostre país des de fa molt temps; desgraciadament el sistema democràtic no se l’ha tret de sobre. L’única solució és canviar una altra vegada les regles del joc i entendre que això no és Hollywood. Estem en un país pobre, modest i els ajuntaments han de comprendre què creen i quant costa mantenir-ho. Encara que jo sempre he dit que no es tracta del desafecte dels ciutadans per la política, sinó de manca d’afecte dels polítics cap als ciutadans.

Estem desenganyats.

Sí. Durant molts anys no ens han apreciat i han fet promeses que llavors no han complert. Com a exemple màxim, el de Zapatero, que ho promet tot i no compleix res. I l’única solució no vindrà de convèncer-nos de que ens ha d’interessar la política, sinó que han de generar confiança i ser creïbles.

I creu que la regeneració de la qual parlen és possible o s’omplen la boca de paraules buides?

D’oportunisme n’hi ha segur. Si els hi hagués preocupat sincerament hi haurien posat remei ja fa uns quants anys, però si veuen obligats davant els fets actuals. Probablement ara estan més espantats. Però em temo molt que intentaran canviar algunes coses perquè tot segueixi igual i no s’hagin de modificar les estructures de poder establertes. Si hi ha llistes obertes, que hi hagi llistes obertes, però que no es dediquin a fer experiments que es quedin a mig camí.

Les consultes sobiranistes semblen indicar que la societat civil comença a anar per davant de la política...

Aquests moviments i l’aparició de noves associacions expressen que els ciutadans no troben els canals per on manifestar les seves preocupacions. No els troben a la política. I el més probable és que això s’accentuï en els propers mesos, encara que les consultes tampoc s’han de sobredimensionar: són gestos interessants i jo estic tan a favor de les consultes com de la independència, però no deixen de ser gestos minoritaris.

A la llarga les associacions tindran més incidència?

Més aviat diria a mig i a curt termini. I és que, si tot anés bé, a llarg termini hauríem de tornar a parar a la política. En el curs d’una legislatura, si els polítics actuessin amb intel•ligència, haurien d’haver recuperat la confiança.

I si no en són capaços?

Doncs podria aparèixer quelcom tan perillós com el populisme o els salva-pàtries.

El mateix que va dir Montserrat Nebrera fa poc a El Singular Digital.

Doncs en certa manera el discurs de la Nebrera ja és de per si populista. I no vull jutjar al personatge, però sembla que se sent temptada. No obstant, espero que tornem a un camí més institucional, perquè qui garanteix que l’exigència democràtica es compleixi amb rigor són les institucions.

Però aquestes no pequen de massa poc transparents?

Ser transparent en una societat com la nostra no és fàcil, perquè per molt que siguis transparents falta saber comunicar i que el ciutadà se’n faci càrrec. Entendre uns pressupostos d’un ajuntament o d’una universitat, per molt que siguin públics, s’han de saber llegir. Com s’ha vist recentment, et poden enredar amb els pressupostos d’una fundació. A vegades és més un problema de comunicació i de llenguatge.

Creu que el llenguatge de la política està pensat perquè s’entengui?

No. Té una espècie de doble nivell que diferencia entre el que es diu i el subtext que entenen els experts. Per agafar un clàssic: quan el president Maragall va dir “vostès tenen un problema que es diu 3%”, pocs ho podien entendre a la primera. No era una manera clara d’expressar-se. Està estudiat que el llenguatge de la política només l’entenen un 10 o un 12% dels ciutadans i el problema és que ells no volen que la política sigui seguida.

Per?

Si volguessin ser propers i poder donar explicacions al seu electorat dels districtes, posarien cares a les llistes. I no ho fan. Estan protegits per unes llistes i es venen a ells mateixos com a marques. En certa manera, la política és com la lluita entre la Coca-Cola i la Pepsi. I d’aquí surten eslògans com el “Si tu no vas a votar, ells tornen”, que empobreixen el debat polític. Es basen en la por en lloc de construir-se en la racionalitat i el programa.