OPINION | SALVEMOS A PETROLEOS DE VENEZUELA - PDVSA

Editor Noticiero DC |

Todos sabemos que la economía venezolana esta desperolada. La inflación, el desabastecimiento, la escasez, reservas desvalijadas, devaluación y el contrabando son las patologías predilectas del modelo de la economía socialista; ese régimen económico diluviano, cavernícola y antipopular de expropiaciones, invasiones y confiscaciones diezmo nuestra economía, cerrando más de 10.000 empresas, expropiando más de cinco millones de hectáreas de tierras productivas; de esos lodos viene la fatalidad que los venezolanos estamos sufriendo hoy día.

Colombia debería ser una gran oportunidad para los venezolanos; el diferencial cambiario debería darle extraordinarias ventajas competitivas al sector productivo venezolano para comercializar sus productos en Colombia generando dinero y oportunidades de trabajo. Lamentablemente, Colombia lejos de ser la oportunidad que debería ser para los venezolanos, se ha convertido en una amenaza, y todo ello, gracias a que nuestro gobierno se empeñó en espantar inversionistas, perseguir emprendedores y arruinar productores. Y ahora no tenemos empresas ni tierras para producir ni productos que ofrecer para los venezolanos y mucho menos para los colombianos. Hoy, el 80% de lo que deberíamos producir es importado, y para colmo de males, eso que importamos se va en contrabando para Colombia. Este caótico cuadro de oportunidades perdidas tiene un solo responsable: El Gobierno y su fracasado modelo económico socialista.
Así las cosas; con el aparato productivo desguazado por la violencia de la economía socialista, nos queda aferrarnos al petróleo para sobrevivir. Pero resulta; como si los males fueran pocos, que PDVSA merodea el abismo insondable del estrepito. Nuestra industria petrolera se escuece en medio de una hipoteca que paso de 5.000 millones de dólares a 75.000 millones de dólares; su producción petrolera cayó de 3 millones de barriles diarios a 2 millones trescientos mil barriles; la nómina de trabajadores subió de 38.000 mil a 140.000 trabajadores. La mortalidad de pozos petroleros ha subido de forma alarmante, la producción de derivados petroleros, gasolina, gas, gasoil, etc. se desplomó al punto de que la industria es incapaz de abastecer los requerimientos nacionales.
Este gobierno jaquetón que se llena la boca con soflamas antiimperialistas, ha puesto a PDVSA a merced del imperialismo Chino. El Gobierno ha intentado aprovechar la temporada de vacaciones para aplicarle al país tres pruebas de ácido: el aumento de la gasolina, la venta de CITGO y las capta huellas. Toca plantarle cara a la soberbia de los poderosos.
Yo estoy convencido de que en medio de la compulsividad atolondrada del Gobierno, nos toca meterle cordura al debate público de los más sensibles intereses nacionales. Tener un gobierno irresponsable nos obliga a solventar una oposición responsable que encarne una alternativa sería y creíble para los venezolanos. PDVSA debe ser una prioridad en nuestra lucha política aunque el Gobierno intente encandilar la atención del país con potes de humo para distraer o potes de gas para intoxicar. Salvar PDVSA es salvar la patria; y en esa liza, debemos colocar la diana.
Ortega y Gasset escribió: “un verdadero revolucionario debe dejar de pronunciar vocablos retóricos y ponerse a estudiar economía”. El presidente Maduro debería escuchar este consejo y ponerse a estudiar economía. No es justo que el pueblo siga sufriendo.


Roberto Enríquez