CUBA | DECLARACION DEL MOVIMIENTO CRISTIANO LIBERACION SOBRE UNION EUREPEA

Editor Noticiero DC |

“Exhortamos a la comunidad internacional, a la Unión Europea y a su Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine Ashton a la solidaridad, a ser consecuentes y coherentes con la tradición democrática de sus propias naciones y a demandar un diálogo respetuoso, honesto y directo que exprese los intereses de todos los cubanos”.
Los principios de la posición mantenida por La Unión Europea concernientes al respeto de los derechos humanos en Cuba, no han variado en los últimos 16 años; tampoco el Gobierno ha reconocido en la ley, ni en la práctica derechos fundamentales a los los cubanos. 
Ante la inminente y necesaria revisión de la actual Posición Común y la posibilidad de futuros convenios, el Movimiento Cristiano Liberación tiene el deber de recordar que nuestro pueblo no tendrá la posibilidad de participar en un concierto pleno con los estados comunitarios, mientras las autoridades del país no efectúen una verdadera apertura interna. La cooperación de la Unión Europea  sin que el Gobierno Cubano comience el proceso de democratización, animaría y ayudaría a sustentar un sistema que niega la libertad y las oportunidades a sus propios ciudadanos. Sería, como advirtiese Oswaldo Payá hace 9 años, “la negación de la esperanza”.
Los cambios son ya inevitables e impostergables, pero aun no son un hecho. La respuesta del movimiento democrático cubano, suscrita por más de 70 organizaciones y 1200 líderes, activistas y ciudadanos dentro y fuera de la Isla, al intento de Cambio-Fraude con el que el régimen pretende encubrir la continuidad de la opresión y los privilegios de un pequeño grupo en el poder, se encuentra en el Camino del Pueblo. Este documento recoge los reclamos básicos que los miembros de la oposición y la disidencia coinciden en exigir, a través de diversas estrategias y con diferentes estilos. El MCL llama la atención una vez más sobre el peligro que acecha disfrazado, entre otras máscaras, de reformas legales, llevadas a cabo por el Gobierno, que no conducen a la democracia porque no  garantizan los derechos para  todos.
Establecer un diálogo con una sola parte de nuestra sociedad, la que silencia y oprime a la mayoría de los cubanos, es participar de la exclusión a la que la oligarquía  somete al pueblo. El MCL no pretende el aislamiento de Cuba, ni un embargo externo, pero debe denunciarse, también desde el exterior, el aislamiento al que los cubanos somos sometidos por el Gobierno. Entendemos que se defiendan los intereses de las organizaciones, empresas y ciudadanos de la Comunidad Europea, mas esperamos que se exija el respeto de los mismos derechos para los cubanos, que en este momento no los poseen.
La sociedad civil, que es parte del pueblo, se desdobla en un abanico de iniciativas y tendencias que mantienen en el centro de sus objetivos lograr el respeto de los derechos humanos. Más de 25,000 cubanos hemos demandado legalmente la celebración de un plebiscito por los derechos fundamentales de los ciudadanos y continuamos exigiendo y esperando la respuesta del Gobierno, de la misma manera que esperamos que la comunidad internacional le demande a las autoridades cubanas el cumplimiento, al menos, de su propia ley. Más de 17,000 personas dentro y fuera de la Isla han participado, plasmando sus preocupaciones, sueños y propuestas en un Diálogo Nacional al cual todos fuimos convocados. Fruto de este diálogo fraterno surge el Programa Transitorio, que no es letra inamovible sino base concreta de trabajo para que de manera ordenada y pacífica llegue a nuestra patria la democracia.
La falta de libertad de asociación, de expresión, de elección y de movilidad bloquean la participación real y eficaz del pueblo, con toda su diversidad, en la construcción de su presente y futuro. Deben realizarse elecciones libres a las que puedan asistir todas las corrientes políticas de nuestra nación. Ese es el mensaje que los cubanos esperamos escuchar de los demócratas del mundo para quienes pretenden perpetuar la dictadura en Cuba, esta es la exigencia que debe recordársele todos los días al régimen. No puede hablarse de cambios reales porque los cubanos aun no podemos entrar y salir libremente de la Isla, decidir qué tipo de educación dar a nuestros hijos, disponer soberanamente de nuestras propiedades, muchos son encarcelados por expresar sus ideas o proponer sus proyectos sociales y políticos; cambios serán los derechos.
La represión y la agresividad con las que el Gobierno Cubano, a través de los órganos de la Seguridad del Estado oprime a los miembros de la oposición pacífica se han recrudecido en los últimos tiempos. Hecho que ha quedado tristemente evidenciado en la violenta y aun no esclarecida desaparición física de nuestro coordinador general Oswaldo Payá Sardiñas, galardonado con el Premio Sájarov a la libertad de conciencia en 2002, y de uno de nuestros más jóvenes líderes Harold Cepero Escalante, luego de muchas y frecuentes amenazas de muerte por parte de la policía política; en las intimidaciones y la total falta de información sobre lo ocurrido y las arbitrariedades a las que someten a su familia y a los miembros del MCL; y en la serie de golpizas y detenciones arbitrarias de las que son objetos muchos de los miembros del movimiento democrático cubano. Quienes participan y trabajan en el Camino del Pueblo y las iniciativas legales que promovemos sufren el acoso permanente de los cuerpos represivos, como también son acosados y maltratados muchos periodistas independientes, blogueros, opositores y activistas prodemocráticos a lo largo y ancho de la Isla.
Exhortamos a la comunidad internacional, a la Unión Europea y a su Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine Ashton a la solidaridad, a ser consecuentes y coherentes con la tradición democrática de sus propias naciones y a demandar un diálogo respetuoso, honesto y directo que exprese los intereses de todos los cubanos. Esto solo es posible si en la ley y en la práctica se garantizan las libertades fundamentales, que hasta hoy no son respetadas. Esperamos que la UE coincida con el movimiento democrático cubano en el apoyo a las demandas expresadas en el Camino del Pueblo, en el reclamo de transparencia para Cuba, y del inicio del proceso de los cambios verdaderos que nuestro pueblo quiere y necesita.
¡TODOS CUBANOS, TODOS HERMANOS Y AHORA LA LIBERTAD!
Movimiento Cristiano Liberación