PANAMA | MILTON HENRIQUEZ: "LA VICTORIA TRISTE Y LA ESPERANZA"

Editor Noticiero DC |

Esta semana inicia con el agridulce sabor de una victoria triste. Sí, el Soberano hizo sentir su Poder Popular y doblegó al poder autoritario haciendo que subrogara su nefasta Ley 72 y que el Presidente se presentara con humildad y ‘lamentara lo sucedido’; pero se logró dicha victoria popular luego de más muertes, heridos, lisiados y una nueva sarta de abusos a los Derechos Humanos por parte de la Policía Nacional; se logró luego de enormes pérdidas económicas y de prestigio para Panamá como centro logístico confiable; se logró luego de un gran vacío de poder en donde en momentos no se supo quién gobernaba el País.
Esta es la cuarta vez que el Soberano tiene que ejercitar su Poder Popular ante el abuso del Poder Autoritario, la primera vez fue en Bocas del Toro, la segunda y la tercera vez en la Comarca Ngäbe Buglé y esta vez en Colón. Cada vez más violenta la represión, cada vez más arrogante el Gobierno y cada vez más cerca del centro neurálgico del poder público.

También sostengo que es una ‘victoria triste’ porque no hay ni en los colonenses ni en los panameños ánimo de celebrar esta derrota del Gobierno por varias razones. Primero por los muertos, los heridos, los vejados y por las pérdidas materiales y de reputación; segundo porque todos estos vejámenes los padecimos de manos de quienes han jurado cumplir y hacer cumplir la Constitución Política, por quienes tienen el deber de proteger la vida, la honra y los bienes de los ciudadanos y los habitantes de esta noble tierra; y tercero porque el Presidente Martinelli no ha pedido perdón por sus actos y los abusos de su gobierno. El gran responsable de esta situación es quien impuso esta nefasta Ley Cementerio, quien lo hizo, se fue inmediatamente del País y se quedó afuera por nueve días mientras ‘Roma ardía’. Señor Presidente, ¡Usted tiene que pedir perdón al Pueblo!
Es una ‘victoria triste’ porque hay la sensación de un gran vacío y una gran decepción; pero hay esperanza. Hay esperanza cuando, en contra de todos los análisis, el Pueblo se organiza y dice basta ya; cuando el Pueblo se levanta en contra de la tiranía y la somete; cuando el Pueblo se prepara y dice ‘5 años; pero ni un día más’.
Si subordinamos nuestros proyectos personales al ‘Gran Proyecto Panamá’, vamos a traducir esa gran unidad política en una gran unidad electoral y le vamos a propinar la derrota definitiva al proyecto autoritario cuando hay que derrotarlo, en mayo de 2014. Vamos a rescatar el derecho a ser un pueblo feliz.