PANAMA | MILTON HENRIQUEZ, PRESIDENTE DEL PARTITO POPULAR: "ASCO Y POLITICA"

Editor Noticiero DC |

Cuántas veces hemos escuchado frases como: ‘la política es sucia’, ‘la política me da asco’, ‘yo no quiero saber de política’, y no nos damos cuenta de que eso es exactamente lo que los pillos que la han secuestrado quieren que la mayoría sienta. Si a los ciudadanos y las ciudadanas honestos la política les da asco, no se meterán en ella, y les dejarán el campo libre a los que piensan hacer un negocio de ella o tomarse el poder público para no soltarlo jamás.
Fukuyama sostiene que la política tiene un fundamento biológico. Por ello, dice que la sociabilidad humana está basada en la protección de los parientes y en el altruismo recíproco, que los seres humanos tenemos la propensión a crear y seguir reglas, pero también a la violencia y que no solo deseamos bienes materiales, sino también ‘reconocimiento’. En conclusión, la organización social, el control de la violencia, el establecimiento de reglas, la creación y distribución de la riqueza y del reconocimiento social son innatas. De eso se trata la política. Los que creen que podemos vivir en una anarquía ideal en la que no habrá Estado, ni partidos, ni violencia, ni dinero, sino una permanente paz y bienestar, aunque plantean fines nobles, muestran no comprender la naturaleza humana.

La construcción de una sociedad mejor, más armónica, más pacífica, más rica –no solo en bienes materiales, sino también en intelectualidad y en espiritualidad– más segura y más justa, es una tarea permanente. Siempre lo podremos hacer mejor –y siempre habrá el riesgo de que lo hagamos peor–, por lo que la participación en la política es también una necesidad permanente. Es cierto que no todos podemos dedicarnos a la política ‘a tiempo completo’, pero no podemos desconectarnos de ella ni ‘cogerle asco’ y luego pretender que todo andará bien.
Hay que involucrarse, hay que educarse, hay que comprender los sistemas y procesos y hay que postularse a un cargo para el que se es idóneo, por lo menos una vez en la vida. No es justo ni correcto que las personas decentes y preparadas dejen la política en manos de los que la hacen un asco. Hay que participar y hay que hacerlo organizadamente desde un partido político. Si no hay uno que le guste, organícese y cree otro. No se deje engañar por aquellos que dicen que los cambios se logran solos o sin participar organizadamente. La política será lo que usted permita que sea. No le deje el espacio a los que la corrompen.